Violencia de Género

¿EN QUÉ CONSISTE?

Las niñas, niños y adolescentes que viven en hogares cuyas madres o cuidadoras están en situación de violencia por motivos de género padecen de manera directa esta violencia, por lo tanto, también se las/os considera víctimas. Esta violencia, se expresa de diversas formas que pueden incluir humillaciones, manipulación, maltrato físico, entre otras, y en su forma más extrema, el femicidio.

Algunos ejemplos en que chicas y chicos padecen estas violencias son:

  • Escuchar las agresiones, incluso aunque no se encuentren en la misma habitación.
  • Presenciar y sufrir las agresiones verbales, los gritos, golpes o abusos.
  • Intervenir con su cuerpo o con su voz y quedar expuestos a golpes y gritos.
  • Ser obligada/o a no develar lo que ocurre en la intimidad del hogar.
  • Ser utilizada/o por el agresor como “chantaje” para presionar a la madre o cuidadora.
  • Sufrir el femicidio de su madre o su propia muerte.
En Argentina en el 2019 se registraron 34 niñas y adolescentes víctimas de femicidio y más de 222 niñas, niños y adolescentes que se encontraban al cuidado de las víctimas de femicidio1.
¿QUÉ IMPACTO TIENE?

Las violencias en cualquiera de sus formas pueden generar sufrimiento y tener distintas consecuencias negativas en la vida de las chicas y de los chicos: perjudica su salud psíquica y física, afecta su bienestar y desarrollo y debilita su autoestima. El impacto depende de la severidad de la agresión, la frecuencia, el vínculo con quien la ejerza y de la ayuda que puedan recibir. Las niñas y los niños que conviven en contextos de violencia, también la sufren. Las consecuencias más extremas de este tipo de violencia son el femicidio de la madre o cuidadora y/o el de la propia niña, niño o adolescente.
¿CÓMO SE IDENTIFICA?

Muchas veces las niñas y los niños que viven en situación de violencias por motivos de género no identifican lo que les pasa o no pueden hablarlo. Incluso las formas de manifestarlo pueden variar y no ser exclusivas de este tipo de violencia. Quienes la sufren pueden experimentar sensaciones de temor, tristeza, ansiedad, depresión o inseguridad. También puede expresarse con conductas agresivas, dificultades de adaptación a las normas, aislamiento y cambios en su desempeño escolar.

Algunas señales de alerta para tener en cuenta son:
  • El relato de la niña o niño o de un tercero que dé cuenta que vive en un contexto de violencia por motivos de género.
  • Escuchar o presenciar situaciones de violencia (gritos, golpes, amenazas, control excesivo) dentro del hogar de la niña o el niño.
  • Comportamientos de temor excesivo ante la presencia de un adulto determinado.
  • En chicas y chicos más grandes, conductas como ausencias del hogar, lastimarse a sí misma/o, violencia hacia otras personas.

En contexto de aislamiento, la detección de situaciones de violencia puede ser más difícil. Por eso es importante estar atentas/os: Si escuchás gritos, golpes en tu barrio. Si detectás cambios bruscos y marcados de comportamiento en las niñas, niños o adolescentes. Si escuchás, tomás conocimiento por cualquier vía o recibís pedidos de ayuda de alguna chica o chico.
Consultá, informate y actuá.

1 Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Nacional. CSJN. Informe 2019. https://www.csjn.gov.ar/omrecopilacion/docs/informefemicidios2019.pdf